Tomado de Invasor

Por Ailén Castilla Padrón, 21 demayo de 2020.

Foto: logo del evento

Porque los Juegos Florales no podían morir en su edición XXVI, la Asociación Hermanos Saíz en Ciego de Ávila trae una propuesta diferente en medio del aislamiento social, pero igual de prometedora: hacer del espacio virtual el escenario ideal para que la literatura discurra y se enaltezca a los creadores.

Los otros detalles los aporta Roberto Carlos Armas Díaz, jefe de la sección de Literatura y coordinador, al explicar que bajo el nombre La Llave Pública ha echado a andar una página en Facebook con contenido actualizado sobre el certamen y numerosas iniciativas patentizadas por los artistas.

Desde fragmentos de poemas y libros hasta contar la historia que comenzó hace más de 20 año con la primera edición del certamen son los retos que asumen, precisamente, cuando el avance de la Covid-19 ha obligado nuevas formas de hacer y pensar el arte.

Como plato fuerte y paralelamente a estas acciones sesionará el jurado encargado de otorgar el Premio de Narrativa La Llave Pública, galardón que desde hace años alterna con el Premio Poesía de Primavera y debe su nombre a un libro del escritor avileño Félix Sánchez, quien por estos días conmemora 20 años de la salida al mercado de su segunda edición.

Para que la participación no se quedara por debajo de las expectativas, los plazos para la recepción de la obras debieron variar y se aceptó la entrega en formato digital, de ahí que se contabilizan siete autores en concurso, donde el ganador verá publicada su obra bajo el sello de Ediciones Ávila.

Para los días 28 y 29 de mayo llegará el veredicto y el cierre por todo lo alto del contenido on-line difundido, fecha que también coincidirá con el aniversario 34 de la muerte de Onelio Jorge Cardoso, cuentero mayor a quien se le dedica el evento y el sentido homenaje de los escritores del terruño.

De cómo los Juegos Florales han sabido mantener y ensanchar horizontes en las carteleras culturales de la provincia pudiera decirse mucho, pero quizás lo más exigente ha sido reinventarse hoy cuando el mundo ha parado y ha mirado en derredor, y cuando a la cultura le ha tocado sanar.